Beneficios de la firma electrónica

Los beneficios de la firma electrónica son numerosos. Y por eso, este sistema de validación de documentos digitales ya forma parte de nuestra vida cotidiana. En estas líneas te explicamos las ventajas más destacadas, que se pueden aplicar a todo tipo de personas y situaciones.

Comodidad

La firma electrónica permite entregar documentos a distancia, desde casa o desde cualquier lugar con conexión a Internet. Por tanto, ya no necesitarás desplazarte a ninguna oficina física para cumplir con tus obligaciones.

Inmediatez

La firma electrónica facilita entregas inmediatas, sin colas, sin turnos y sin esperas. Y en la mayoría de los casos, sin necesidad de ceñirse a un horario concreto, como sí ocurre en las oficinas físicas.

Ahorro económico

Además del ahorro de esfuerzo y tiempo que hemos comentado, con este método de firma también ahorras dinero, pues no necesitarás comprar los impresos ni pagar por envíos postales físicos. Y si lo haces desde casa, tampoco tendrás gastos de desplazamiento, lógicamente.

Facilidad de almacenamiento

Otro de los beneficios de la firma electrónica es su facilidad para guardarse y archivarse con orden, sin necesidad de recurrir a escaneos ni fotografías. Los documentos digitales generados, normalmente PDFs, se pueden almacenar en el ordenador o en cualquier otro dispositivo, quedando a mano y a buen recaudo, sin peligro de traspapelarse y permaneciendo accesibles mediante sencillas búsquedas por palabras. Además, si decides guardar el documento en la Nube, podrás consultarlo siempre que quieras, estés donde estés.

Validez en la mayoría de dispositivos

La firma electrónica ha evolucionado mucho en los últimos años. Si hasta hace poco sólo se podían compulsar documentos digitales en el ordenador, ahora también se puede hacer en otros dispositivos, en especial smartphones y tablets. De este modo, la firma va siempre con el usuario, aumentando su practicidad.

Validez en todas las instituciones

El proceso de digitalización de las administraciones públicas ya va dando sus frutos. Uno de ellos es la aceptación de la firma electrónica para entregar documentos online. Esto es extensible tanto al ámbito municipal como al autonómico, estatal e incluso internacional, puesto que en otros países y en entidades supranacionales como la Unión Europea también se admite este método de entrega de archivos.

Mismo valor legal

Esta aceptación por parte de las administraciones públicas significa que el valor legal de una firma electrónica es el mismo que el de una firma manuscrita. Esa decir, este método digital de validación otorga los mismos derechos a su usuario.

Seguridad y fiabilidad

Y por supuesto, dejamos para el final el beneficio que nos toca de lleno, aunque no por ello es menos importante: la seguridad que ofrece. De hecho, los sistemas de cifrado actuales son realmente sofisticados, hasta el punto de que la firma electrónica se puede considerar más segura y fiable contra la piratería que las firmas clásicas manuscritas, que desde sus orígenes han sido objeto de falsificaciones.

Por todo ello, contar con el software y/o hardware necesario para firmar electrónicamente es una necesidad básica en nuestra sociedad y para nuestra seguridad digital.

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